El 14 de octubre, el coronel Perón –detenido en Martín García– abandona toda idea de continuar. Así se lo hace saber a su amada “chinita” en una misiva. Tres días después, el pueblo en las calles cambia su destino y el de la Patria. Nadie muere en la víspera.

En Berisso, Ensenada, Lanús y Avellaneda, pero también en Rosario, Córdoba y en los talleres ferroviarios de Tafí Viejo, el grito de los eternos excluidos del banquete es unánime: queremos a Perón. De la mano de los trabajadores movilizados nace el movimiento político que habría de partir la historia argentina en dos.

Toda filosofía política, doctrina o visión del mundo presenta algunos preceptos contingentes que suelen asociarse a la coyuntura en la que fue parida, y otros perennes que trascienden el tiempo. Si hay uno que –en el caso del peronismo– se encuadra dentro de estos últimos, es aquel que reza que el poder proviene del pueblo. Pero no de un pueblo concebido como la suma aritmética de sus integrantes, sino del pueblo organizado. 

Desde La comunidad organizada hasta su gran obra póstuma El modelo argentino para el proyecto nacional, pero también desde la Constitución Provincial de Chaco de 1951 (con el doble voto sindical) hasta el proyecto de reforma constitucional de 1974, toda la obra de Perón –en el plano de las ideas y en el de las realizaciones materiales– remite a esta verdad primigenia, nacida de la intuición de un agudo analista de un tiempo signado por la irreversible irrupción de las masas en la arena política, y consolidada aquel 17 de octubre.

El primer decenio peronista no sólo fue la mayor experiencia de participación de los trabajadores en la renta nacional, también fue la mayor experiencia de participación de los trabajadores en el poder. La integración del pueblo organizado en un modelo de democracia social y participativa, fue condición necesaria para el despliegue de un proyecto nacional emancipador.

A 80 años de aquella jornada liminar, quizás no haya tarea más importante para el peronismo que la de recuperar su capacidad de expresar a los que trabajan, a los que producen y a los que construyen comunidad. No alcanza sólo con representar, que es en todo caso una de las dimensiones de la política. La gesta que se avecina exige volver a expresar, a integrar con protagonismo a las organizaciones libres del pueblo, esas instancias nacidas de la potencia creadora de nuestro pueblo, para resolver sus problemas cotidianos y para motorizar sus demandas y reivindicaciones. 

A Irineo Funes, célebre protagonista de un cuento borgeano, la caída le sirvió para recordarlo todo. Lo mismo debería sucederle al peronismo.

*Diputado nacional del Movimiento Evita por Santa Fe

 

Publicado en el semanario El Eslabón

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

  • Tos

    “¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan
  • El fin de una era del trabajo

    La automatización avanza más rápido que la política. A medida que la inteligencia artifici
  • El año que viene

    Yo no sé, no. Laura estaba re contenta. Faltaba poco para que terminara el año. Había cump
Más notas relacionadas
  • Tos

    “¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan
  • El fin de una era del trabajo

    La automatización avanza más rápido que la política. A medida que la inteligencia artifici
  • Parásito

    El animal blancuzco se agitaba sobre la camilla. A los ojos de los presentes impresionaba
Más por Eduardo Toniolli*
  • Tos

    “¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan
  • El fin de una era del trabajo

    La automatización avanza más rápido que la política. A medida que la inteligencia artifici
  • El año que viene

    Yo no sé, no. Laura estaba re contenta. Faltaba poco para que terminara el año. Había cump
Más en Columnistas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sugerencia

Tos

“¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan