Escribo estas líneas en el momento más vertiginoso de la campaña hacia las elecciones nacionales del 26 de octubre. Por lo tanto, voy a tomarme el atrevimiento de decir que este no es un 17 de octubre más. Al menos para mí, y seguramente para todos los compañeros y compañeras de Fuerza Patria de la provincia.
Este 17 de octubre de 2025 nos encuentra viajando por toda la provincia de Santa Fe, convocando asambleas masivas en cada uno de los 19 departamentos para escuchar y tender una mano a nuestra gente, para ponerle voz y cara a lo que está pasando, y para construir juntos lo que viene. Lo mejor de la tradición y la innovación al servicio de un único objetivo: devolverle la felicidad a nuestro pueblo.
Esta vez no sólo toca conmemorar uno de los momentos más importantes de la historia argentina. También estamos a pocos días de una de las elecciones nacionales más importantes de los últimos tiempos.
Nos toca luchar como nunca antes para ponerle un freno a un gobierno nacional cuya única política es el ataque brutal y sistemático contra los más vulnerables. Una crueldad que no se limita a lo económico, sino que apunta a destruir el concepto mismo de comunidad, ADN y corazón de nuestro país, que tuvo justamente en el 17 de octubre de 1945 su hito fundacional y en la comunidad organizada su destino manifiesto y materializado.
El aporte fundamental del 17 de octubre de 1945 fue superar la fragmentación de los sectores populares en la Argentina en un contexto mundial tan complejo como el actual, con guerras y discursos de odio. Haber logrado una unidad política inédita hasta ese momento en la historia del país y la constitución de un sujeto político que, “a pesar de las bombas, de los fusilamientos, de los compañeros muertos, los desaparecidos”, el poder no ha podido vencer. Lo veo en la cara de las compañeras y compañeros de cada ciudad y pueblo que visito, en cada unidad básica que me recibe, en cada departamental que se abre, en cada sindicato o espacio territorial. Ese pueblo que nació el 17 de octubre hoy sigue vivo y luchando a pesar de todo.
Por eso, más allá de las tácticas y estrategias electorales, nos enorgullece honrar ese legado histórico, superar las divisiones y haber logrado un proceso genuino de unidad en Santa Fe que comenzó en 2023 y se consolidó en 2025. Volver a conjugar al movimiento obrero organizado, la militancia de base y los liderazgos necesarios para conducir esa diversidad y empoderarla en este contexto. La unidad que hemos logrado con esta lista es algo que nos agradecen en cada localidad de la provincia que visitamos.
También la renovación: no sólo en las caras, sino en las prácticas políticas. En la escucha y la cercanía con la gente. En volver a conectar con los problemas reales de la sociedad. Hablar de alquileres, de alimentos y salarios, del endeudamiento, de la salud mental, el consumo o la ludopatía. Hay un fragmento del preambulo de la Constitución del 49 que recuperamos para el debate de la reforma constitucional porque refleja lo mejor y más adelantado del peronismo: asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino, sin angustias ni temores, […] Las causas de la angustia actual no son individuales, sino sociales y, como tales, deben abordarse políticamente, con inteligencia colectiva, innovación política y, fundamentalmente, participación popular. Que el pueblo –militante o no– se sienta convocado nuevamente por quienes van a representarlo en las instituciones. Tener la posibilidad de ser escuchados y escuchar a otros, de definir el rumbo de las cosas, de tomar decisiones y llevarlas adelante.
Enfrente tenemos a Milei y, como en el 45, a un presidente extranjero que, bajo la excusa de un “rescate” inexistente, se encargó de condicionar el voto de los argentinos. Miren lo importante que será esta elección que el Presidente entregó la soberanía de todo un país a cambio de mantenerse a flote y rasguñar algún resultado favorable. Nos jugamos mucho más que unas bancas en el Congreso, y Santa Fe puede inclinar la balanza. Si ganamos, podemos aportar nuestro grano de arena para que Milei sufra una derrota nacional y para que la Argentina recupere la dignidad que el Presidente está entregando.
Tal como lo hicieron quienes lucharon antes, quienes estamos hoy tenemos que pelear contra la resignación, con la certeza de que el 26 de octubre tenemos la oportunidad de volver a ganarle al Presidente y al Gobernador, como lo hicimos en Rosario. Como militantes, dirigentes políticos y referentes territoriales, tenemos una tarea: no ir a contarle a la gente lo mal que la está pasando, sino demostrarle que hay otro camino posible. Que el 26 de octubre no se quede en su casa, que no se quede sin expresar esa angustia y esa bronca, y que las convierta en esperanza. Darle razones al pueblo para que el 26 de octubre vaya a votar.
A militar, a convencer, a movilizar, para que en nuestra patria otra vez reine el amor y la igualdad.
¡Feliz día de la lealtad!
*Candidata a diputada nacional por Fuerza Patria
Publicado en el semanario El Eslabón
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