El psicólogo napolitano Oscar Nicolaus –creador del debate Te Diegum en 1991– definió a Maradona como “un líder cultural y artístico”, y remarcó que “las leyendas como él son atemporales”. Participará del congreso internacional sobre D10S en la UBA.
Cuando en 1991 el mundo se maravillaba con las gambetas y goles de Diego Maradona en la Selección y en el Napoli, un grupo de pensadores italianos también observó un fenómeno social, cultural y político. Y en mayo de ese año se organizó el Te Diegum, un congreso en el que intelectuales de diversas ramas (psicólogos, juristas, sociólogos, historiadores, médicos, periodistas) debatieron sobre el Maradona genio y transgresor.
Uno de sus organizadores fue el psicólogo Oscar Nicolaus. En diálogo desde Nápoles con este medio, recordó aquel debate –luego volcado en un libro– y palpitó el “Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona. Aproximaciones a un universo inabarcable”, que se realizará el 6, 7 y 8 de noviembre en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde brindará una videoconferencia.
Una primavera italiana
El 11 de mayo de 1991, a cuatro años exactos del primer scudetto del Napoli, Maradona atravesaba una suspensión por doping. Eran sus últimos días en esa ciudad del sur de Italia que tanto amó, y donde tanto lo aman. “Para nosotros y para el Napoli, Maradona era más que un futbolista. Era un líder cultural y artístico”, dice Oscar Nicolaus, y justifica aquel Te Diegum: “La cultura no son sólo libros, no es sólo el mundo académico; la cultura es cómo haces las cosas. Y cuando haces cosas llenas de belleza, eres un artista, eres interesante y mereces elogios como artista, no sólo como futbolista”.
“Cuando era pequeño –plantea este hombre próximo a cumplir 77– solíamos decir que primero estaba el deber y luego quizá el placer. Hoy es al revés: el placer es lo primero, quizá luego las reglas, la disciplina. Y esto pone en dificultades a las familias”. Y resume: “La ley y el deseo están en dos bandos opuestos. Pero, en mi opinión, van de la mano. La ley y el deseo deben estar unidos porque sin ley el deseo se acaba y se extravía, y sin deseo, la ley es árida y dictatorial”.
En ese sentido, este profesor en Nápoles usa al deporte como herramienta para unir aquellos conceptos que se plantean como opuestos: “Si quieres jugar al fútbol y no entrenas, si no sigues una disciplina, te vas a lesionar y no vas a poder jugar. Así que, para seguir tu deseo, tienes que darte una ley”.
Y aquí entra Maradona. “De él se decían tonterías como que no entrenaba. Su entrenador, Ottavio Bianchi, era un tipo serio, muy majo, entre otras cosas. Y muy inteligente. Solía decir: «Tengo que echar a Maradona de la cancha porque no quiere irse, porque su vida está en la cancha. ¡Entrena y mucho!»”.

Por eso, Nicolaus –que creó y preside la asociación cultural El Día de D10S, fundada para celebrar su cumpleaños cada 30 de octubre– insiste en la importancia del deporte, en sus formadores, para “mantener las reglas y la pasión, la disciplina y el placer, unidos si queremos que la humanidad mejore. Por eso nos interesa tanto el deporte, entonces y ahora”.
Dentro del deporte, el también licenciado en Filosofía por la Universidad de Nápoles destaca a los protagonistas devenidos en mitos, como Diego. “Siendo un aficionado del equipo en el que jugó esta leyenda, comprenderán por qué nos puede interesar tanto”. Con Vittorio Dini, profesor de Historia de la Filosofía y también organizador, coincidieron: “Dimos conferencias sobre cualquier tema y ninguna sobre Diego. Bueno, esta será nuestra forma de despedirnos de él”.
A casi 35 años de aquel Congreso promovido por el comité “La calidad no es poca cosa”, Nicolaus recuerda: “Cuando terminó, la gente se fue llorando”. Años después reunieron las conferencias y la transformaron en el libro Te Diegum: Genio, sregolatezza e bacchettoni (de difícil traducción al castellano, aquí llegó como “genio y transgresión”). “Comprendimos con el tiempo por qué muchos periodistas nos han agradecido a lo largo de los años, diciendo: «Han abierto una nueva forma de ver el fútbol, el deporte, diferente a lo habitual»”.
¿Y ahora quién podrá ayudarnos?
Conocido es el argumento de Roberto Gómez Bolaños sobre héroes como el Chapulín Colorado, en desmedro de otros como Batman o Superman. “El heroísmo no consiste en carecer de miedo, sino de superarlo”, decía en una entrevista. “Otra característica de los héroes –agregaba– es que pierden muchas veces, aunque sus ideas después triunfen”. Admiración mutua, Maradona y Bolaños charlaron en el programa La noche del 10.
Ver esta publicación en Instagram
Nicolaus, autor junto con Fabrizio Mangoni del libro A tavola con Maradona (A la mesa con Maradona), coincide en que “los héroes deben tener algún defecto, porque así es como la gente los ve y se identifica, en tanto humanos. Y Diego tenía sus problemas, sus debilidades, pero también era un hombre amable, además era un hombre de gran generosidad. No es casualidad que siempre fuera muy querido por los jugadores”.
Si el amor del napolitano a Maradona vence al tiempo es porque “los padres se lo contaban a sus hijos, les mostraban los videos, las acciones de Diego. Y así se transmitió”. Pero sobre todo, dice Oscar, porque “las leyendas son atemporales, no tienen fecha de caducidad”.
“Humildad y solidaridad con los débiles”
En la entrevista con El Eslabón, traductor mediante, Oscar Nicolaus revela que Diego “combina lo que más me apasiona: la belleza y la eficacia”. Lo destaca como el futbolista que “hacía cosas hermosas, pero no por sí mismas, no eran inútiles”, como suelen hacer –opina– esos jugadores brasileños y sus firuletes. “Si hacía una rabona, le daba en la cabeza a su compañero”.
Pero además, para el psicólogo napolitano, Maradona es sinónimo de “humildad y solidaridad con los más débiles. Y mi vida es así. Siempre he estado del lado de los que no tuvieron la suerte de nacer en la casa de Berlusconi, o en la de Agnelli”, familias poderosas de Italia.

Vio personalmente a Maradona sólo una vez. “Era 1986, antes de México” cuando coincidieron en una cancha de tenis donde ambos fueron a practicar. “Fui a jugar por la noche y vi a Diego y a Fernando (Signorini, el profe) en una cancha, estaban entrenando. Lo saludé y me dijo que no dijera nada” de su presencia en el lugar, para que no se enterara la prensa.
De la muerte, el 25 de noviembre de 2020, se enteró por televisión. “Lo viví como la muerte de un hijo, como la de un familiar querido”, dice conmovido hasta las lágrimas. “Me llamaron desde París, desde Estados Unidos, para darme el pésame, como si hubiera perdido a un hijo. Los amigos también conocían este dolor”. Y asegura que “así fue para todos los napolitanos”.
Porque como alguna vez le cantaron los hinchas para recibirlo en el estadio San Paolo –que ahora lleva su nombre–: “Maradona, tu Argentina está aquí”.
Maradona da cátedra
Diego en las aulas es una materia pendiente. Para saldar esa deuda, la revista Meta-sentidos en juego, junto a la cátedra maradoniana Diegologías y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), organizará el Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona “Aproximaciones a un universo inabarcable”, el próximo 6, 7 y 8 de noviembre.
Entre los debates y reflexiones sobre esta “figura trascendental en nuestra cultura popular y nuestra historia reciente” estará –de forma remota, desde Nápoles– Oscar Nicolaus. “Espero que traten la leyenda de Maradona como ejemplo de lo que se debe hacer en el deporte y no sólo en el deporte, sino también en la vida, en las familias y en las escuelas”, señala el autor del Te Diegum.
Ver esta publicación en Instagram
Durante esos tres días, por las aulas de la UBA habrá conferencias, mesas de debate, presentación de avances de investigaciones y tesinas, exposiciones de arte, muestras fotográficas, experiencias de arte en los barrios, y una feria –la primera– del libro Maradoniano, con sus autores y autoras.
“Maradona se convirtió en lo que se convirtió también porque tenía una extraordinaria capacidad para combinar disciplina y juego, belleza y victoria. Así que debemos enseñar belleza a las futuras generaciones”, recomienda Nicolaus, y concluye: “Claro que la belleza no salvará al mundo. Pero si el mundo quiere salvarse necesita belleza. Si no, muere”.
Nota relacionada
Publicado en el semanario El Eslabón del 18/10/25
¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.