Los sábados de noviembre se presenta Cenizas y diamantes en el cine público El Cairo (Santa Fe 1120). La película aborda la historia del mítico grupo de fines de los 80 Don Cornelio y la Zona.

El largometraje nace de un frondoso material de archivo que la existencia de una cámara en manos de personas cercanas a la banda puso como un documento de época, con la suciedad de los VHS hogareños, la familiaridad de una comunidad amistosa y el criterio estético de algún artista plástico oficiando de ocasional camarógrafo.

Cenizas y diamantes es un proyecto de Roly Rauwolf, al que se sumó como productor Ricky Piterbarg luego de un intento fallido con otra productora. Cuando Roly murió en octubre de 2020, un grupo de amigos decidió seguir adelante y Ricky se convirtió en el director de la película.

“A Roly Rauwolf lo conozco porque era la pareja de una muy amiga de mi mujer y era montajista. El primer cortometraje que yo hice lo montó él. A partir de ahí hicimos muchos trabajos. Mis trabajos los editaba Roly y teníamos una amistad muy cercana y también una química especial para trabajar”, rememora Ricky Piterbarg.

El nombre del largometraje es tomado de una de las canciones del primer disco de Don Cornelio y la Zona. Ricky tiene 57 años, es director de cine y actor, y según él mismo es “ex músico”. En este último rol pululó por espacios cercanos a los que habitaban el propio Palo Pandolfo y la fauna cercana a Don Cornelio.

“En aquellos años cuando terminaba Don Cornelio y la Zona yo tocaba la batería. Además tenía una banda y tocaba en los lugares del momento: La Luna, Arpegio… Llegué a tocar en Cemento, en el Parakultural, Medio Mundo. Mi banda se llamaba Strómboli. A los 25 años, 30, me empecé a dedicar al cine, empecé por el sonido y rápidamente fui para el área de dirección y trabajé como asistente de dirección en unas 20 películas. Tengo 3 largometrajes, 4 cortometrajes, otros metrajes más y siempre actué y estoy con eso”, describe.

Los cortometrajes de Ricky son de ficción, pero sus tres largometrajes son documentales. Cenizas y diamantes es el tercero. En esta ocasión, la mayor diferencia es que “se hizo casi exclusivamente con material de archivo”. Todo ese material fílmico fue resguardado por el baterista de Don Cornelio, que además es coleccionista y archiva celosamente todo, incluso muchos volantes, afiches y entradas de los shows. “El corazón de la película es el material de archivo, que fue una idea de Roly”.

Según “otro amigo que ya se fue también, de más años de amistad, desde cuando tocaba, en la adolescencia, me dijo que era mi mejor película”. Y sigue: “No sé si será así o no pero si, a pesar de ser diferente a las otras, hay una narrativa que se confirma como propia, donde yo termino de ver que sí hay una autoría, hay algo que yo marco con el pincel del audiovisual y tiene un trazo definido, eso me pone contento. Un poco me lo han dicho y la verdad, estoy de acuerdo”.

La película es casi como un tercer disco de Don Cornelio y la Zona según han comentado a la prensa tanto el director como el guitarrista de la banda, Alejandro Varela. En la película se retrata toda una época, una estética y una forma de vivir las amistades. Escenas de la banda reuniéndose para una última actuación en el casamiento de uno de sus miembros, tardes y noches perdidas en una casa que pegaron, shows, noches y demás dan cuenta de la manera en que se conformó el entorno de Don Cornelio.

Los primeros trabajos de Ricky con lo audiovisual son memorables. “El primero de todos en la primera temporada del programa El otro lado, de Fabián Polosecki. Después Orsai a medianoche, me acuerdo, en 1994 con la presentación de Matías Martin como notero, y después trabajé los primeros 10 años de Pol-Ka en Pol-ka. Y esa fue mi escuela”, resume Piterbarg.

Para terminar de configurar el relato, Ricky tramó una reunión de músicos, amigos y allegados a Don Cornelio. “Me parecía que lo que proponía el material de archivo tenía una espontaneidad, una frescura, una suciedad, un trazo que me pareció que la mejor manera de acompañar ese material era con esa reunión”. Para ello, dice, “fue fundamental la locación, los invitados, la luz tipo 80, las cámaras que elegimos, el manejo de la cámara, la descontractura absoluta de todos, técnicos y participantes y eso hizo que maridan bien el material de archivo con ese encuentro. Además me imaginaba que con entrevistas no íbamos a llegar a eso jamás”.

La reunión tuvo lugar en una especie de galpón de La Boca parecido a los tugurios en los que ellos hicieron crecer la cultura under casi cuarenta años atrás. Una reunión de amistades que recuerdan los viejos tiempos y engarzan segmentos de aquel archivo.

Más allá de toda soberbia, Ricky antes que director de cine, músico o cualquier otra cosa, se siente artista. “Como artista lo que trato de hacer con mis obras es dar mi mirada del mundo, de los vínculos, de la música, de la historia, de la coyuntura, simplemente aportar mi mirada, que no es una mirada intelectual, que sí tiene obviamente carga intelectual, pero es una mirada más expresiva, más desde la plástica del cuerpo, de la imagen, del sonido. Con eso, ni me interesa cambiar el mundo, porque eso sí sería presumir o ser omnipotente con las pretensiones, con los deseos”.

Cenizas y diamantes convoca a una juventud anterior, un canto de “lucha contra el status quo cultural que nos impone la globalidad”. La película se exhibe los sábados de noviembre en el cine público El Cairo (Santa Fe 1120). Las entradas se adquieren en boletería el mismo día de la función, desde las 17.

Publicado en el semanario El Eslabón del 15/11/25

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

  • Tos

    “¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan
  • El fin de una era del trabajo

    La automatización avanza más rápido que la política. A medida que la inteligencia artifici
  • El año que viene

    Yo no sé, no. Laura estaba re contenta. Faltaba poco para que terminara el año. Había cump
Más notas relacionadas
  • La libertad colectiva

    Planeta X festeja 30 años con la tercera edición de un festival que celebra el amor y la a
  • Cada objeto lleva un mundo

    El músico y poeta Tomás Boasso presenta su nuevo disco, El reflejo de las cosas. La cita s
  • Son verdaderos dramas

    La obra Nogoyá, que relata la masacre del Pabellón Séptimo de Devoto –que inspiró el tema
Más por Diego Roth
  • Identidad robada

    El documental que narra la historia del nieto recuperado Daniel Santucho –dirigido por su
  • En foco

    El documental Luciano, una producción rosarina de Manuel Besedovsky, se presentó en el Fes
  • Para que vuelva el tren

    “Esta película es el fruto de un deseo colectivo”, señalaron los cineastas rosarinos Leand
Más en Cine

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sugerencia

Tos

“¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan