Con El Gráfico como fuente principal y con el estilo de Juvenal, una de sus grandes plumas, se presentó Los Nuestros, libro sobre grandes equipos en blanco y negro. Guido Ramos Cattólico, el autor, tiene apenas 20 años.

Las historias de nostálgicos de la revista El Gráfico abundan. Los que empezaron o aprendieron a leer a través de sus páginas, quienes lo esperaban cada lunes, quienes lo hojeaban en casa de algún tío o vecino. Ya peinan canas los que recuerdan sus épocas gloriosas, las de cronistas como Dante Panzeri, Borocotó, Frascara, El Veco, Ardizzone, Cherquis Bialo. Y los que lamentan su caída en desgracia: en 2002 pasó a ser mensual hasta 2018 que dejó de salir. 

Cuando esto último ocurrió, el fin del papel, Guido Ramos Cattólico cursaba sus primeros años de escuela primaria. “Mientras se publicaba la revista, no llegué a leerla”, confiesa en diálogo con El Eslabón. Ferviente lector de ediciones viejas que fue consiguiendo hasta completar la colección, empezó a escribir sobre glorias y equipos que quedaron grabados en la retina o en textos periodísticos, pero que no se vieron por la tele y mucho menos por Youtube.

El medio autogestionado digital y en papel La Pelota Siempre al 10 le propuso reunir esos escritos en un libro, el primero con su sello editorial. Así nació Los Nuestros: Grandes equipos del fútbol en blanco y negro. Julio César Pasquato, aunque conocido por su firma “Juvenal”, es la máxima referencia del autor. “Falleció en el 98, así que tampoco lo conocí”, dice este joven de 20 años recién cumplidos.

Amor gráfico

“La idea de las notas”, cuenta Ramos Cattólico antes de que pasen a ser libro, “surgen en su momento (dos años atrás, cuando las escribí) medio como jugando”, y por su amor a la legendaria revista: “Soy muy lector de El Gráfico, y ahí está Juvenal, que hacía este tipo de notas. Y medio que imitándolo, por la idolatría que tengo con él, quise hacer algo medio parecido”.

Las lecturas de esas páginas arrancaron con “los pocos” ejemplares que tenía su papá. “Traté siempre de buscar por otros por Internet. Ahora recién me compré la colección completa. Tenía usados, pero muy salteados”. El motivo: “Siempre me gustó la historia del fútbol”.

“Me enganché tarde al deporte, casi a los 10 años. Había como un sentimiento de actualizarse, de saber lo que pasó antes. Como mis compañeros ya lo sabían, yo me tenía que poner al día. Así empezó ese gusto por la historia, y la historia es El Gráfico. Así que arranqué por ahí”, remarca.

Este estudiante de Ciencia Política e hincha de Boca asegura que reparte su tiempo libre entre mirar fútbol “de todos lados, desde el europeo hasta el ascenso argentino”, y la lectura de El Gráfico. “Me gusta mucho leerlo, sobre todo de la época en la que estaban Juvenal, Ardizzone, Panzeri”. ¿Otras lecturas? “Me compré un libro de Borges, pero lo tengo ahí. No soy un ávido lector. Pero debería”. 

Entre sus lecturas actuales notó que “esto de los grandes equipos era una demanda que no estaba satisfecha” entre las y los futboleros. Asegura que para escribir además se nutrió de otra revista de la época como La Cancha, o diarios de entonces “que también sirvieron como fuentes”, con “testimonios de los jugadores de cada equipo, para entender cómo se movían, cómo jugaba cada jugador”.

La pelota siempre a los 10

El Boca de 1935 y el de 1943; los River de 1936, 1942, 1947 y 1953; Racing de 1949 y 1966; San Lorenzo de 1946 y 1968; el Independiente de 1939; el Estudiantes de 1968 y el Huracán de 1973. “Una cosa que tiene el libro es que llega, en la cronología, hasta donde no hay videos. Ese era el tope. Son las primeras cinco décadas del fútbol profesional y cuando ya empieza a haber equipos de los que hay videos para ver, para analizar, ahí ya corto. No me interesaba hablar del Independiente de Bochini, por ejemplo”. Con esta propuesta nació Los Nuestros.

La gestación, en cambio, tiene unos años. “Arranqué a subir notas de El Gráfico en Twitter. En un momento no recuerdo qué quería hacer y le pedí opinión a Esteban Bekerman”, periodista, docente y dueño de Entre Tiempos, un espacio cultural dedicado a la historia del fútbol. “Me respondió lo que le había preguntado –sigue Guido Ramos Cattólico– y me invitó a hacer un taller” en ese refugio de libros y revistas de la pelota en épocas del tiento. 

En ese taller, Guido se cruzó con Emiliano Rossenblum, uno de los integrantes de La Pelota Siempre al 10, que lo invitó a escribir. “Tiré unas primeras notas y ahí se me ocurrió la idea de Los Nuestros, pero no como libro sino como serie de notas. Después surgió lo de editarlo como libro, primero digital, después físico”.

“Los chicos”, dice por Sebastián Tafuro, Gonzalo Arrese y Rossenblum (el equipo de LPSA10) “tienen como una fibra íntima que les toca por lo físico, por el papel, es como un orgullo”. Así lo demuestran con los 10 números de la revista que llevan impresa. Y ahora con este, su primer libro.

Foto: El Gráfico

Bekerman, desde el prólogo, promete que esta obra “lejos de ofrecer meras estadísticas o datos fríos, sin contexto y totalmente carentes de sentido por sí solos, es una esperanzadora muestra de ese viejo y ya muy olvidado arte de hacer periodismo rescatando testimonios de época, poniéndolos en valor, ubicándolos dentro de un contexto histórico y relacionándolos entre sí para permitir un viaje apasionante en el tiempo, que nos introduce en la misma esencia de aquellos grandes equipos seleccionados por el autor como los más icónicos de la historia del fútbol argentino”.

El autor buscó –reconoce– apuntar a “una prosa sencilla, rápida de leer, que va al hueso, es lo que traté de imitar” de Juvenal. También admite que “fue difícil elegir los equipos” que integran el libro. “No me gusta dejar afuera a algunos. Son equipos campeones y que dejaron una huella. Hay equipos que ganaron más, pero no les doy tanta importancia en el libro o ni siquiera los pongo, porque considero que no hicieron esa escuela que hicieron los que sí están. Por eso se llama Los Nuestros, jugando con ese viejo dicho de “hagamos la Nuestra” que quedó reducido a: La Nuestra” como forma de juego.

Por último, subraya que “el gran valor del libro, algo difícil en estos tiempos, es que tiene información que no se encuentra en Wikipedia. Ahí está el punto a destacar. Manejar los equipos casi de primera fuente”.

Publicado en el semanario El Eslabón del 27/12/25

Nota relacionada

Será de D10S

¡Sumate y ampliá el arco informativo! Por 8000 pesos por mes recibí todos los días info destacada de Redacción Rosario por correo electrónico, y los sábados, en tu casa, el semanario El Eslabón. Para suscribirte, contactanos por Whatsapp.

  • Tos

    “¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan
  • El fin de una era del trabajo

    La automatización avanza más rápido que la política. A medida que la inteligencia artifici
  • El año que viene

    Yo no sé, no. Laura estaba re contenta. Faltaba poco para que terminara el año. Había cump
Más notas relacionadas
Más por Facundo Paredes
Más en Deportes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sugerencia

Tos

“¿Puede la muerte estar dormida, si la vida es sólo un sueño, y las escenas de dicha pasan