El gobierno bolivariano inició un nuevo despliegue para repeler amenazas imperiales, mientras el país agresor aumenta su presencia e intensifica las operaciones en el mar Caribe. Bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, el verdadero objetivo es derrocar a Maduro.
Las amenazas de invasión a Venezuela aumentan. El despliegue militar que EEUU comenzó en agosto en el Caribe es el más grande de la historia del país invasor desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991). La maniobra incluye asesinatos extrajudiciales, mediante el ataque a lanchas de presuntos narcotraficantes. Es decir: pena de muerte instantánea, sin juicio, sin pruebas, sin presunción de inocencia. Impunidad total para atacar y acosar a un país “para un cambio de régimen”, o sea: el derrocamiento del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
EEUU no es signatario de la Convención de la Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y actúa (en el Caribe, en el Pacífico, y en todo el mundo) con total impunidad, como un “Estado paria”, ignorando leyes, tratados, pactos y normativas. No respeta, incluso, los que firmó.
Bajo la convención, los países firmantes se comprometen a no interferir con los buques que operan en aguas internacionales. Existen excepciones a la regla, aunque limitadas. Por ejemplo, la detención e incautación está permitida cuando el barco en cuestión es perseguido desde las aguas de un país hacia alta mar, según informó el medio del Reino Unido BBC.
Consultado por el medio británico, el profesor de la Queens University de Belfast, experto en reparaciones, derechos humanos y derecho internacional humanitario, Luke Moffett, aseguró que “se puede utilizar la fuerza para detener una embarcación, pero generalmente deben emplearse medidas no letales”.
Cualquier movimiento de este tipo debe ser “razonable y justificado como necesario en defensa propia, cuando hay una amenaza inminente de lesiones graves o pérdida de vida”, agregó el especialista, señalando que las acciones de EEUU eran “ilegales bajo el derecho del mar”.
“La mayor presencia de fuerzas estadounidenses en el área de responsabilidad del Comando Sur de EEUU reforzará la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorear e interrumpir las actividades y los actores ilícitos que comprometen la seguridad y la prosperidad del territorio estadounidense y nuestra seguridad en el hemisferio occidental”, declaró el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
El portaaviones más grande del Pentágono, el USS Gerald R. Ford, y su grupo de ataque —más de 4.000 marineros y decenas de aeronaves tácticas— llegaron a Latinoamérica este martes 11 de noviembre, según la Armada de EEUU. El Pentágono describió al portaaviones como “el más grande del mundo” y señaló que la llegada de las fuerzas marítimas se produce después de que el secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, ordenara al Grupo de Ataque del Portaaviones apoyar la directiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para desmantelar las presuntas organizaciones criminales transnacionales y combatir el supuesto narcoterrorismo “en defensa de la patria”.
Asimismo, Parnell indicó que estas fuerzas “mejorarán y ampliarán las capacidades existentes para interrumpir el narcotráfico y debilitar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales”.
El USS Ford, cuya escolta en la zona incluye al USS Bainbridge, el USS Mahan y el USS Winston Churchill, reforzará la potencia de fuego estadounidense en las cercanías de Venezuela, ya que el Departamento de Defensa ha desplegado ocho buques de guerra, cazas F-35 y al menos un submarino de propulsión nuclear en el Caribe.
Las fuerzas armadas estadounidenses han estado atacando embarcaciones supuestamente dedicadas al narcotráfico en el Mar Caribe y el Pacífico Oriental, llevando a cabo 17 operaciones que han causado la muerte de al menos 76 personas, a quienes el gobierno estadounidense declara “narcoterroristas” sin prueba alguna y al margen de la ley.
El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, instó a la Casa Blanca a investigar la legalidad de sus ataques en el Caribe y el Pacífico y advirtió que “hay fuertes indicios de que constituyen ejecuciones extrajudiciales”.
Según el gobierno de EEUU, ya son 75 los fallecidos, y fueron destruidas más de 20 embarcaciones, en la operación que lleva a cabo en aguas del Caribe y luego ampliada al Pacífico.
Pero la narrativa, los detalles, y las imágenes de cada ataque son manejadas y manipuladas por los atacantes, a su antojo. Cada ataque es anunciado en redes sociales por el gobierno estadounidense luego de haber ocurrido, en publicaciones en las que se adjunta un video de una embarcación flotando en el agua antes de una gran explosión y un incendio posterior. Pero es más lo que se oculta que lo que se muestra. Algunas áreas de las embarcaciones atacadas están difuminadas, lo que impide verificar cuántas personas iban efectivamente a bordo en cada caso. En ninguna ocasión Washington mostró evidencias de que sus objetivos estuvieran traficando narcóticos o que representaran una amenaza para el país.
El canal CNN informó que Gran Bretaña no compartirá información de inteligencia con Estados Unidos sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico para no convertirse en cómplice de estos bombardeos que, según las fuentes consultadas, son ilegales. Se trata de una ruptura crucial entre dos importantes aliados. Rusia, por su parte, calificó de “inaceptables” los bombardeos.
Despliegue militar bolivariano
El gobierno bolivariano inició esta semana un nuevo despliegue para repeler amenazas imperiales, mientras el país agresor aumenta su presencia e intensifica la operación naval y aérea en el mar Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
En un comunicado firmado por el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, se anunció que el despliegue incluye medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, así como sistemas de armas, unidades militares, la Milicia Bolivariana, órganos de seguridad ciudadana y comandos para la defensa integral.
Padrino informó que se movilizaron 200 mil militares en todo el país como parte de los nuevos ejercicios de preparación. “Se han desplegado casi 200 mil efectivos en todo el territorio nacional para este ejercicio y debo decir que esto no va en desmedro del despliegue cotidiano que lleva el Comando Estratégico Operacional combatiendo con todas las demás amenazas”, señaló el funcionario al canal Venezolana de Televisión (VTV).
“Venezuela debe saber que tiene una Venezuela resguardada, protegida, defendida. Están asesinando a gente indefensa, sean o no narcotraficantes, ajusticiando sin el debido proceso”, agregó.

Venezuela aclaró que las maniobras forman parte de una fase superior del Plan “Independencia 200”, un despliegue que se activó en septiembre. Desde agosto viene convocando a los venezolanos a movilizarse, y se realizan adiestramiento para las milicias populares, con el fin de fortalecer la llamada “fusión popular-militar-policial” y mejorar el sistema nacional de defensa.
Se trata de la respuesta a una amenaza concreta y creciente. La semana pasada la fuerza agresora sumó el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford, y su grupo de ataque, que incluye 5 mil marineros y decenas de aeronaves tácticas.
El Pentágono informó que la llegada de más buques y tropas al Caribe se produce después de que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenara al Grupo de Ataque del Portaaviones apoyar la directiva del presidente, Donald Trump, “para desmantelar las presuntas organizaciones criminales transnacionales y combatir el supuesto narcoterrorismo en defensa de la patria”.
Ley del comando para la defensa integral
La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela aprobó una ley para defender al país ante el despliegue militar estadounidense. La “Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación” incluye, entre otras acciones, la recopilación de información por parte de los comités de trabajo de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI), con el objetivo de “identificar patrones, tendencias y potenciales riesgos que permitan determinar la gravedad e impacto de las amenazas contra la seguridad de la nación”.
Según informó el sitio de noticias de VTV, la norma “profundiza la doctrina cívico-militar en el país y garantiza la paz y la soberanía de la Patria, a propósito de la lucha armada y no armada al que ha sido sometida Venezuela por actores imperialistas”.
El presidente de la Asamblea Nacional (AN), diputado Jorge Rodríguez, calificó la iniciativa como de trascendental importancia para el desarrollo de la nueva doctrina militar de la República, “que sigue el ideario y los conceptos del Comandante Eterno Hugo Chávez, con el objetivo de lograr una profunda fusión cívico-militar”.

El presidente del Parlamento destacó que el nuevo instrumento legal se enmarca en un contexto de agresión permanente contra el pueblo venezolano por parte de un hegemón imperial que se niega a entender que estos son otros tiempos: “No solamente otros tiempos para el mundo, para la concepción que se tiene de la multipolaridad, sino también otros tiempos para el pueblo de Venezuela, nosotros hace rato decidimos ser libres, independientes y defender la soberanía del territorio”, indicó el diputado en declaraciones a VTV.
El diputado aseguró que la ley es la propuesta inteligente a las amenazas y agresiones de Estados Unidos en contra de Venezuela y permitirá, agregó, integrar de manera definitiva el poder militar, el poder policial, las capacidades económicas, las capacidades humanas de la ciudadanía en su totalidad.
Días atrás Maduro afirmó, en una reunión política con sus seguidores del mundo sindical, que la orden está dada: “Si se atenta contra el país, declararemos una huelga general, insurreccional y revolucionaria”, remarcó el mandatario venezolano, quien había afirmado en esa ocasión que la clase obrera “es el mayor escudo que tiene Venezuela ante una agresión imperialista”.
Comunicado del Ministerio del Poder Popular para la defensa
A través de un Comunicado Oficial del Ministerio del Poder Popular para la Defensa, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) informó que ya se comenzó a ejecutar “una Fase Superior del Plan Independencia 200” destinado a la optimización del comando, control y comunicaciones “en el marco de las formas de lucha armada y no armada para la Defensa Integral de la Nación”.
El texto oficial explica que esta nueva dimensión de “la puesta en completo apresto operacional”, implica el despliegue masivo de medios terrestres, navales, fluviales y sistemas de armas. Asimismo, incluye la participación de Unidades Militares, la Milicia Bolivariana, los órganos de Seguridad Ciudadana, y los Comandos para la Defensa Integral.
“De igual manera se activarán completamente los Organismos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI) en todos los estados y entidades federales y municipales, a fin de llevar a cabo las coordinaciones interinstitucionales y populares necesarias para garantizar el soporte multisectorial que requiere la Movilización Nacional”, señala el tercer párrafo del comunicado.
“La FANB se encuentra más fortalecida que nunca en su unidad, cohesión moral y equipamiento, para, junto al pueblo venezolano, preservar a toda costa los sagrados intereses del país, como lo son la libertad, la soberanía, la independencia, la estabilidad y la paz. Siguiendo el ejemplo de los ancestros caribes y del Libertador Simón Bolívar, continuaremos fomentando la voluntad de lucha y el espíritu combativo, para defender sin vacilación la integridad territorial de nuestra amada patria”, indica el último párrafo del Comunicado Oficial del Ministerio del Poder Popular para la Defensa, las Fuerzas Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Publicado en el semanario El Eslabón del 15/11/25
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