El derecho universal a un hogar
La casa, el hogar, ese punto cardinal corpóreo donde la vida comienza, el punto exacto donde nace el meridiano de Greenwich de nuestra historia. Los metros cuadrados donde el tiempo acompaña.
La casa, el hogar, ese punto cardinal corpóreo donde la vida comienza, el punto exacto donde nace el meridiano de Greenwich de nuestra historia. Los metros cuadrados donde el tiempo acompaña.
El sol no volvió a salir desde noviembre y todo se está prendiendo fuego. ¿Será que se habrán enojado con nosotros las verdaderas fuerzas del cielo? Prometían libertad y sembraron represión, Un jubilado no tiene ni para un alfajor
En su poemario La tierra en fuga, Gustavo Boschetti (San Lorenzo, 1969) despliega un universo poético fuertemente marcado por una búsqueda experimental y disruptiva.
Si pensamos en la historia de la modernidad, fue el trabajo el que organizó la vida de las personas, el que definía qué lugar ocuparía cada una en la sociedad.
También los adultos mayores tienen necesidades, deslizó el subcomisario a través del tubo, y agregó, nada grave, pero venga lo antes posible este no es un buen lugar para su padre. Siempre pensé que mi viejo viudo no iba a durar.
Diciembre pasa volando, por las despedidas de año, por las fiestas y sus preparativos, por la ansiedad de tener todo resuelto, por la carga emocional y el recuerdo de los que no están, por los finales de la facu, por los actos de
Camila soñó que estaba escalando una montaña con una mujer vieja a la que no lograba identificar. En un momento se encontraban con un peldaño más alto que el resto. Camila lo trepaba y se daba vuelta para ayudar a la mujer.
Ante el constante bombardeo de provocaciones que vivimos cotidianamente, agudizado por la lógica odiante, denuncista e indignada de quienes participan de los medios digitales, ya sea como productores de contenidos o como usuarios,
El calor es penetrante en Santa Fe en este diciembre del 66. Hugo conversa con canillitas mientras espera la balsa. Con algo de demora asoma la embarcación que reduce la marcha hasta ubicarse en el muelle lindante al Club Regatas.
La última vez que fuimos al bosque lo hicimos colgados de un tren de carga, agarrados fuertemente, sacudiéndonos con él. Mientras atravesaba veloz y ruidosamente el puente de hierro, pensamos que nos arrancaría el brazo y que mori