Nina
Sonó el teléfono del consultorio. Yo esperaba que fuera algún enfermo para que tuviéramos que hacerle una visita. Atendió mi abuelo y cuando cortó se puso la chaquetilla blanca.
Sonó el teléfono del consultorio. Yo esperaba que fuera algún enfermo para que tuviéramos que hacerle una visita. Atendió mi abuelo y cuando cortó se puso la chaquetilla blanca.
Negro, colarse al brindis es una cosa, pero a la cena de un quince… no sé. Confiá en mí, le dije, es importante lo que tengo que hacer, llegar para el brindis no me sirve, ya sería tarde. No sé, dijo Manzana.
Nos encontramos ante un momento de quiebre de la identidad de quien era el actor principal, el creador de plusvalía (ganancias empresarias) en la modernidad: el obrero industrial, y más actualmente el trabajador. En esta columna y
Tuna Planta arbustiva de la familia de las cactáceas., son tallos capaces de ramificarse, emitiendo flores y frutos. Estos tallos son planos, ovales y de color verde medio. Poseen dos clases de espinas con aspecto velloso. Mi tío
Cuando el legado es tan grande, es muy difícil asimilar “la vida sin Perón”, porque ese legado mantiene vivo a un pueblo que no abrazó sólo a un hombre, sino que en él encontró el camino para su propia realización. El Peronismo na
La cocina era el lugar de los aconteceres triviales y también de los decisivos de la vida de la familia, como en una particular geografía doméstica.
La aprobación de la Ley Bases vuelve a traer la necesidad de una discusión en el movimiento nacional, que actualice su instrumental económico, replantee un sano federalismo y ratifique y profundice su política exterior.
Fue en el preciso momento en que Diego recibió el pase. Dios estaba clavándose una picada en la tribuna. Lo acompañaba el Diablo. Un ojo lo tenía en los quesitos y los fiambres. El otro, en la jugada. Recordemos que Dios tiene la
“Cada suicidio es un sublime poema de melancolía”. Honoré de Balzac Alejandro Dolina gusta de referir aquellos momentos de la historia y la ficción donde el desamor y su inevitable agonía, fueron metamorfoseados en obras de arte —
Tenías cinco meses y entraste dormida en tu cochecito. Me costó un poco subirlo al umbral, negro y agrietado: era demasiado alto, como solían ser las casas y sus cosas hace unos cuantos años. Algo, ese día, nos hizo saber que era