Al contragolpe
En medio de la convulsión latinoamericana, Alberto Fernández da pelea al FMI por la deuda, a EEUU por el golpe en Bolivia, a la herencia de Macri, en tanto prepara medidas de reactivación para sitiar la crisis que deja la derecha.
En medio de la convulsión latinoamericana, Alberto Fernández da pelea al FMI por la deuda, a EEUU por el golpe en Bolivia, a la herencia de Macri, en tanto prepara medidas de reactivación para sitiar la crisis que deja la derecha.
El presidente electo Alberto Fernández se planta ante el FMI, pone énfasis en el desastre económico que recibirá del macrismo y los desafíos que lo esperan en Casa Rosada, en medio de una explosiva transición.
El refuerzo en los controles al dólar no logra calmar la presión cambiaria y sus efectos en los precios. Mientras el presidente ganador refuerza su discurso productivista, el derrotado deja recesión, inflación y endeudamiento.
Los neoliberalismos que imperan en la región se desmoronan porque son económica y socialmente inviables y desiguales para las grandes mayorías populares. El pueblo, en las calles y en las urnas, lo enfrenta.
Entre debates y despedidas, Alberto Fernández señala el tropezón que pegó la Argentina con un modelo de ajuste y exclusión. El fuego inflacionario sigue desmadrado por el arrebato de Chispita después de las Paso.
Camino a las elecciones del 27, a Cambiemos se le cae la careta. Macri anda de gira promocionando “logros”, mientras las noticias de cierre de empresas y despidos le tapan la boca. En Rosario, la desocupación trepó al 15%.
Los retrocesos de la gestión macrista son claros. El futuro gobierno deberá frenar la recesión y afrontar la crisis financiera y socioeconómica, plantarse ante el FMI, detener caída de reservas y diseñar políticas de reanimación.
Los 5 mil pesos para trabajadores del sector privado, de pago dudoso, en cuotas y a cuenta de paritarias, está lejos de compensar el recorte salarial. Para atender sólo la inflación post Paso, debería ser mínimo de 15 mil pesos.
En una crisis que se agrava, si el próximo gobierno quiere poner de pie a la Argentina deberá dirigir sus políticas más urgentes a sectores populares. Para Alberto Fernádez la cuestión principal pasa por cambiar el modelo.
El fin del ciclo macrista muestra al gobierno de rodillas ante el FMI, cuyas recetas ajustadoras hundieron a millones de argentinos en la pobreza y la indigencia. La inflación del súper en Santa Fe llegó al 75% anual.