¿A quién le importan los nadies?
Al compás del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), la falta de gas y el hambre de los vulnerables, la política duerme la siesta y la Argentina parece morirse de a poco.
Al compás del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), la falta de gas y el hambre de los vulnerables, la política duerme la siesta y la Argentina parece morirse de a poco.
El VAR sobre el “gol” de la inflación. Internas para dar sobrevida al experimento libertario. Yanquis nerviosos. Empresarios disgustados y un Rigi que apunta al corazón de la riqueza nacional. Señales de un cambio de humor general
Entre rumores de votos fraguados, cambios en el texto, revoleos de bolsos y presiones mafiosas, y en medio de un paro contundente, el Senado ya debate la media sanción que la Cámara baja dio al proyecto libertario.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversores, incluido en la media sanción de la ley bondi reducida, abre la puerta a capitales de dudoso origen y la fundación de una gran guarida para buitres y narcos de todo pelaje y color.
Para recomponer el actual modelo de representatividad faltan piezas clave. Empresarios, Justicia y dirigencia política no la ven, mientras Milei sigue desarmando al Estado y diseñando un país para muy pocos.
En medio de una hecatombe social, Malena Galmarini lanzó una piedra en aguas peronistas demasiado serenas. El no registro de cierta dirigencia del daño causado por Milei es un síntoma del deterioro de la democracia formal.
Milei intenta saldar a sangre y fuego el empate histórico entre Nación y colonia, el peronismo se debate en aguas turbulentas y la CGT se pone a la vanguardia de la defensa de los derechos de las grandes mayorías.
Los despidos en el Estado, el achicamiento de la clase media, la exclusión total de los sectores más vulnerables, la desindustrialización, son el fin último de un plan que apunta a desintegrar a la Argentina.
Ni soluciones mágicas ni desesperanza. Así se presenta el escenario que indefectiblemente conduce a la caída del régimen anarcocapitalista. ¿De qué factores depende ese derrumbe que millones ansían y otros tantos niegan?
El cambio que intenta el régimen anarcolibertario no es sólo económico. Tras la mascarada del orden se encubre una virtual desregulación del delito organizado. “El Estado es peor que la mafia”, supo decir el actual Presidente.