Pizza con fake news
En 2016, Edgar Welch tomó su fusil de asalto, entró a una pizzería de Washington y comenzó a disparar. Admirador de Trump e intoxicado por los medios de derecha, iba a buscar una red de pedofilia comandada por Hillary Clinton.
En 2016, Edgar Welch tomó su fusil de asalto, entró a una pizzería de Washington y comenzó a disparar. Admirador de Trump e intoxicado por los medios de derecha, iba a buscar una red de pedofilia comandada por Hillary Clinton.
Rusia anunció que ya desarrolló una vacuna contra el Covid-19. Los países de Occidente (y sus corporaciones) mostraron celos, recelos y miedo a perder ganancias. La OMS se alineó con los escépticos, como no lo hizo otras veces.
Lejos de ser una simple mentira en el sentido de algo falaz o no cierto, las noticias falsas constituyen todo un relato. Son una narrativa en sí mismas. Producen efectos reales. Y pretenden crear una dimensión paralela.
Hace décadas que organismos de derechos humanos de Colombia y del mundo lo vienen denunciando por formar grupos paramilitares y recibir el apoyo del narcotráfico. La Corte le dijo “quédate en casa”, y no por el virus.
Los distintos estudios que se vienen haciendo desde el comienzo de la crisis sanitaria reafirman una misma tendencia: los millonarios del mundo (y también de la región) ganan cifras obscenas aprovechándose de la tragedia social.
Los congresistas de EEUU interrogaron a los cuatro jefes de las firmas tecnológicas más importantes (Amazon, Apple, Google y Facebook) sobre “cómo usan su posición dominante en sus mercados para eliminar a posibles competidores”.
Los poderes fácticos utilizan falsedades y manipulaciones, que son formas de violencia simbólica, para justificar otras tantas violencias inherentes al sistema económico imperante. El cuidado de la palabra.
La proscripción de candidatos que no representan los intereses de las corporaciones y de EEUU es una estratagema muy utilizada. Ya lo lograron con Correa. Se intenta hacer lo mismo con el PT en Brasil y el MAS en Bolivia.
Un análisis sobre el uso de las emociones en desmedro de lo argumental. El denominado “giro afectivo”, en las antípodas de los sentimientos comunitarios y de solidaridad. Un recorrido por la academia y la historia argentina.
La campaña electoral de EEUU repercute en todo el mundo. El magnate, que no deja de abrir frentes de conflicto en todo el planeta, hace rato que eligió a China como el país a demonizar como responsable de todos los males.