De punta
La Red de Clubes de Rosario salió a defenderse de los ataques del gobierno nacional que, mientras subsidia a las empresas energéticas con dinero del Estado, ahoga a las pequeñas entidades que no pueden pagar por el servicio.
La Red de Clubes de Rosario salió a defenderse de los ataques del gobierno nacional que, mientras subsidia a las empresas energéticas con dinero del Estado, ahoga a las pequeñas entidades que no pueden pagar por el servicio.
El relato macrista pierde credibilidad ante cada hecho objetivo que lo desmiente. La tensión entre la situación de las mayorías y la ficción oficial se acentúa. El próximo round se juega en la discusión del Presupuesto 2019.
Sin brotes verdes ni lluvia de inversiones ni segundo semestre, el país de Mauricio Macri se sumerge en un invierno interminable. Mientras los salarios siguen congelados, la inflación vuela y el hambre crece, la economía se hunde.
Mientras Macri baila en Nueva York al compás del FMI y declara el amor a su presidenta, los bombos sindicales marcan el tempo a la marcha de la bronca popular. En ese contexto: ¿Habrá Presupuesto? ¿Habrá reelección? ¿Hay 2019?
El macrismo conduce la economía a una catástrofe y al mismo tiempo profundiza el desmantelamiento del Estado de derecho, con más persecución política y judicial a opositores. Pero lo peor no pasó: Rosario enciende las alarmas.
La Dirección de Comunicación Multimedial de la UNR, se lanzó a un ambicioso proyecto: recopilar las historias de clubes de barrio en múltiples plataformas que incluyen una serie, un libro de crónicas y hasta un álbum de figuritas.
Con marchas, paros y piquetes, por estas horas se escribe otra página heroica en la historia de la resistencia al neoliberalismo. La complicidad judicial y el cerrojo mediático ya no pueden tapar el hambre.
El cada vez más feroz ajuste que impone el gobierno de Mauricio Macri, a tono con los pedidos del FMI, va corriendo la cortina de humo con la que llegó a la Casa Rosada.
Macri se cae a pedazos. La suba del dólar, la inflación, los despidos y recortes en el Estado, la destrucción de la industria y el trabajo nacional tornan insostenible el modelo Cambiemos.
Gracias al “criterio de oportunidad”, y varios millones de pesos, el gerente general de La Capital y el desarrollador de la torre Aqualina pueden zafar de la causa por la megaestafa inmobiliaria.