Ficciones peronistas I
¡Hola, chicas!… ¿Cómo están?… ¡Yo bien, regio!… Bueno, bah, regio es un decir. La verdad, estos días estoy bastante complicada. ¿Problemas con mi marido?… ¡No, para nada, es un divino!… Aparte, trabaj
¡Hola, chicas!… ¿Cómo están?… ¡Yo bien, regio!… Bueno, bah, regio es un decir. La verdad, estos días estoy bastante complicada. ¿Problemas con mi marido?… ¡No, para nada, es un divino!… Aparte, trabaj
Es difícil imaginar cómo se lo vería en la realidad: semejante posibilidad está limitada a sus allegados, a sus colaboradores y –desde ya– a los funcionarios con los que trata habitualmente. En la pantalla del televisor luce atild
La presentación de un libro de Eduardo Toniolli (Manuel Gálvez. Una historia del nacionalismo argentino) representó una oportunidad excelente para revisitar un tema ciertamente acallado en el debate público. Es notorio que el tema
Tilcara es un lugar maravilloso. Maravilloso aquí no equivale a paradisíaco ni mucho menos a bucólico: esos adjetivos jamás podrían condecirse con su sustancia desgarrada y antitética, hecha tanto de criollos como de coyas, cuando
Levanta, lento, el termo, y deja caer también con lentitud un chorrito de agua caliente sobre el mate. Chupa la bombilla de la misma forma –con notoria parsimonia– sintiendo que el agua saborizada por la yerba corre entre la lengu
Una de las funciones perennes de la literatura es narrar el amor; otra, narrar la muerte.
Hace poco leímos un libro de Aldo Duzdevich, Norberto Raffoul y Rodolfo Beltrami intitulado La Lealtad. Los Montoneros que se quedaron con Perón. No sería inexacto calificarlo como un libro revisionista, que trata sobre el ala izq
Mi infancia transcurrió durante los primeros años de la década del cincuenta, en el siglo pasado. Fueron años importantes y significativos, sobre todo desde el punto de vista de las transformaciones que experimentaba el país.
Una sinécdoque es una figura retórica que consiste en tomar una parte de algo por el todo. “Llamó una voz”, se dice, significando con ello a la persona que realiza la acción de llamar.
La poesía gauchesca, lo sabemos, es un género decimonónico. Acompaña el nacimiento de la patria desde 1810, y se extingue cuando el país logra su definitiva organización institucional, hacia 1880. Si bien fue cultivada por numeros