Motoqueros (capítulo 18)
No va por ahí la cosa, responde Joe. No se trata de andar cagando a tiros a medio mundo, porque en esa pueden ponértela a vos, fácilmente. Y si te la ponen, ¿qué pasa?… vuelve a interrogarlo.
No va por ahí la cosa, responde Joe. No se trata de andar cagando a tiros a medio mundo, porque en esa pueden ponértela a vos, fácilmente. Y si te la ponen, ¿qué pasa?… vuelve a interrogarlo.
Me imagino, le dice, tomando otro trago de cerveza. Aparte, te entiendo, a mí me pasa lo mismo. Y sí, dice el otro, para venir a esta mierda de laburo hay que estar muy en la lona, muy para abajo. Se limpia los labios con el anver
Ahora está con su nuevo compañero en un minimarket que se encuentra a media cuadra de la pollería. Han pedido un porrón grande, de litro, bien frío, y lo están tomando pasándose la botella uno al otro, para tomar un trago por vez.
Esa noche, mientras va y viene llevando pedidos, empieza a conocer a sus compañeros de trabajo. Hay un par de pibes calladitos, que no abren la boca, y reciben los viajes sin decir ni mu; cargan, arrancan, y al rato regresan, para
Al día siguiente va a una pollería que queda más cerca del centro, en la zona del parque. Un conocido le avisó que andaban buscando repartidores porque se les habían ido dos o tres pibes.
Después de pasar el día embolado, sin saber qué hacer ni dónde meterse (ahora, en vez de ver lucecitas moviéndose frente a sus ojos, escucha voces, voces conocidas pero remotas, que dicen “por qué no le das unos pesos para que vay
Después de dormir toda la noche, o mejor dicho lo que restaba de la noche, en la habitación del nene, se levanta. Su mujer se ha ido a trabajar, llevándose al nene para dejarlo en la escuela.
Hecho sopa, llega a la casa. Las luces están apagadas porque es muy tarde: deben ser más de las tres de la mañana. Sin embargo, cuando entra al dormitorio se encuentra con que su mujer se halla despierta; está sentada en la cama,
Se presentó, en la Cooperativa Mercado Solidario, el libro El malestar en la poesía, de Rubén Vedovaldi, editado por Último Recurso.
Ya en la calle, que está muy oscura, busca la moto. Llega hasta donde la dejó, preparándose para partir, pero se detiene de golpe: la moto tiene las ruedas en llanta. Se acerca, intrigado, y descubre que hay un papel sobre el manu