Motoqueros (capítulo 9)
Ahora está sentado delante de una mesa, enfrente de la mujer, que tiene el nene al lado. La mujer ceba un mate y se lo alcanza. Él chupa lentamente, tomando el agua tibia con sorbidos pequeños.
Ahora está sentado delante de una mesa, enfrente de la mujer, que tiene el nene al lado. La mujer ceba un mate y se lo alcanza. Él chupa lentamente, tomando el agua tibia con sorbidos pequeños.
Sale del bar, preocupado. A veces se deja llevar por los impulsos, lo cual le juega malas pasadas, como en este caso.
Va de nuevo en su moto en dirección al norte. Aunque en vez de ir al trabajo, se dirige al bar donde estuvo la vez pasada. Entra sin saludar, encarando a la mesa del fondo donde se juntan sus amigos: están los mismos del otro día.
Están festejando el golazo que acaba de meter. Nada del otro mundo: al fin y al cabo, es un partido por amor al deporte, así que todo se reduce a un par de caricias en la cabeza y alguna palmadita en la espalda.
Al otro día se levanta tarde. La mujer salió temprano con los chicos, para llevarlos a la escuela. Después se fue a trabajar a alguna de las casas donde se ocupa del servicio doméstico: hasta la tarde no vuelve. Le duele un poco l
Julio Cúrtolo es uno de los 30 mil desaparecidos que se cobró la última y sangrienta dictadura cívico militar. Más de 40 años después, sus hijas y una de sus nietas, empiezan a reconstruir su historia.
Decidido a no volver esa noche al trabajo, para no tener que pelearse con el boliviano, se va a su casa. Entra, encontrándose con el comedor, que está al abrir la puerta de calle, vacío.
Ahora va por la avenida, pero en sentido contrario al de los otros viajes. Marcha hacia el sur, que es la zona de su casa.
Ahora está de nuevo en la pizzería. No llega al mostrador cuando el dueño, un boliviano petiso de ojos achinados, le extiende una caja con la boleta encima.
¡Rrrrrmmm! ... ¡Rrrrrmmm! ... ¡Rrrrmmm! ... La mano gira el acelerador, poniendo el motor a punto. Cuando siente que ha logrado suficiente potencia, arranca. No de a poco, como se recomienda hacerlo, sino de golpe.