Yo no sé, no. Pedro se acordaba de una piba que de chica ya era una mezcla de cohete y estrellita, siempre a punto de estallar. De adolescente era muy creyente y no sólo en su dios, sino también en la vida misma. Soñaba con que apareciera un amor en su vida (como la mayoría de las pibas del barrio) …