Hacia fines de los años veinte y comienzos de los años treinta del siglo pasado, se produjo un debate en nuestro país que hoy parece condenado al estatuto de lo irrecuperable: se trataba de la cuestión acerca de lo que era (o podía llegar a ser) una lengua típicamente argentina. Pero no una lengua argentina en general –aunque ello fuese …