Termino de preparar el relleno para las empanadas. Lo vuelco en una bandeja para que se enfríe más rápido. Así como está, me romperá los discos de hojaldre. El vapor de la carne sazonada me trae aroma a comino, invasivo y sensual. El comino tiene la impronta del perfume de los sexos, del encuentro apasionado. Encuentro deseado y no cumplido …