Yo no sé, no. Por Riva, cerca del pasaje Hutchinson, quedaban dos plantas con ciruelas y una de durazno. Nosotros sabíamos que empezado el otoño –o a más tardar en invierno– al pasaje lo extenderían y esas plantas ya no estarían así que teníamos una idea fija: el de hacernos de esas ciruelas y duraznos que estaban a punto caramelo. …