Yo no sé, no. Manuel llegó ese mediodía hasta la canchita revoleando el pulóver, lo revoleaba por dos motivos: primero, porque ya había comenzado octubre y para eso del mediodía el calorcito se hacía sentir, y segundo porque esa mañana Manuel había comprendido por fin la materia que le quitaba el sueño, matemáticas. Manuel decía: “Ya la tengo en el …