Yo no sé, no. Manuel no tenía consuelo esa primera semana de septiembre. Había comenzado el segundo cuaderno Campeón, de 42 hojas tapa dura, y en la primera redacción que hizo para la clase de Lengua se comió la “p” de septiembre y la seño se lo marcó en rojo. Pedro, Carlos, Tiguin, Raúl, Juanchila, José y yo le decíamos …