En el bosque que olvidaste
I. No me mordías, acercabas un fruto para que oliera, mi cazador sin garras. Mientras te amé fui una avispa polinizadora, hilé la dulzura para que llegues con la lengua suave y escarbaste, murciélago de la fruta. Mientras te amé fui una adoradora de tus manos, tu zumbido quieto desde mi casa*higo sin futuro no escribí ni un solo poema …









