No eran más de tres
Yo no sé, no. Pedro me contaba que detrás de aquellas tres chimeneas de Acindar estaba la canchita donde aprendieron a pegarle de chanfle, con la parte de afuera del pie. Aunque todavía no se llama pegarle de tres dedos. En el fútbol grande, en la línea defensiva, eran pocos los que se animaban a jugar con tres en el …









