Leer el tiempo
En una realidad política en la que abundan videntes, monjes negros, tarotistas y gurúes de todo pelaje, resulta aconsejable retomar la simple y aleccionadora costumbre de observar los signos que ofrece la era.
En una realidad política en la que abundan videntes, monjes negros, tarotistas y gurúes de todo pelaje, resulta aconsejable retomar la simple y aleccionadora costumbre de observar los signos que ofrece la era.
Como en los 90, el gobernador Maximiliano Pullaro obtuvo la semana pasada la emergencia previsional. Ya antes descontaba días de paro, restableció el presentismo y licuó el valor del salario.
La Masotta, agrupación que nuclea “salud, universidad y peronismo”, organiza encuentros que giran en torno a los efectos de la pandemia, la guerra, la muerte y el silencio. “Eso requiere una elaboración colectiva”, dice Sagué.
En El Eslabón a nadie se le ocurriría titular sobre “los días perdidos de clases a raíz de los paros”, menos resaltar como un logro que cientos de docentes “cobran el premio a la asistencia perfecta”, como Pullaro llama al vulgar presentismo. Y no porque pensemos todos iguales, en absoluto. Sí, hay una base común de trabajo bien firme. Esos …
Mi hermana Flor me comentó que Juane, junto a algunos compañeros de la facu, iba a empezar a publicar un periódico, mensual. Yo ya laburaba en radio y celebré que ese loco bonachón se lanzara a semejante aventura.
Volvamos el tiempo atrás, giremos en reversa la manivela de la historia, sólo unas pocas vueltas. Jueves 2 de septiembre de 1999, las tapas de los diarios por esos días hablaban de un sólo tema: el accidente de Lapa.
Tenía 19, un montón de preguntas y la pretensión de entender. Para empezar por algo, decidí presenciar las elecciones de 1999, trabajar en una mesa electoral y ver de cerca el modo en que se contaban los votos una vez cerradas las urnas. Allí conocí a un muchacho un poco más grande, morocho, de pelo muy cortito, tan fana de …
Veinticinco años de un medio independiente es un milagro que debemos festejar. En un país donde la libertad de expresión está claramente esmerilada el desafío de contarte lo que pasa sin filtro habla de la pasión y la esperanza.
Cambió el siglo, cambió la tecnología, apareció lo digital para llevarse puesto el monopolio del papel, pero también para expandir fronteras de la información hasta límites nunca imaginados. Cambió la ciudad, el país y el mundo.
Yo no sé, no. Es difícil, o por lo menos me cuesta no hablar de algo personal en estos 25 años de El Eslabón, así que sepan disculpar. Sepan disculpar si les cuento que uno (yo) cursando la primaria alguna vez escribió algo piola.