El Eslabón para mí
Cumplir 25 años en estos tiempos convierte a un proyecto periodístico como El Eslabón casi en ese barrio al que el Gordo Troilo decía estar siempre llegando. Un lugar que siempre me habilitó a decir hasta donde me animara.
Cumplir 25 años en estos tiempos convierte a un proyecto periodístico como El Eslabón casi en ese barrio al que el Gordo Troilo decía estar siempre llegando. Un lugar que siempre me habilitó a decir hasta donde me animara.
Veinticinco años. Qué canosa tengo la barba, la puta madre. ¿Y usted que está leyendo esto, qué tal? Le propongo un ejercicio. ¡No, no! No se preocupe, nada de correr, ni de abdominales, un ejercicio tranqui: imagínese usted por un segundo a finales de los 90, tener una cantidad limitada de fotos para sacar. Y que además cada fotografía que …
El Eslabón está de festejo y esa es la buena noticia. Celebrar en momentos oscuros es un acto de rebeldía, incluso de resistencia. Y más aún cuando se festeja el aniversario de un medio que no se arrodilla ante las corporaciones.
No lloro, no, sólo se me cuela un Juane noble y despeinado en el ojo. Quiero decir que completar 4 mil caracteres en esa época hubiese sido cuestión de un pestañeo pero ahora se me hace titánica la tarea.
Tengo en la casa de mis viejos una carpeta donde guardaba cosas que me interesaban porque conjugaban algo que buscaba: el periodismo, la palabra escrita y la militancia. En esa carpeta tengo un ejemplar El Eslabón.
Vamos dejando de contar años para empezar a registrar décadas. Desde aquellos pibes que, con impulso vigoroso, se lanzaron a construir un medio con todas las letras, hasta estos hombres y mujeres que continúan una tarea impecable.
Alguna vez, un compañero al cual respeto mucho, un profesional del periodismo con una carrera y capacidad admirable, me dijo: “En tiempos de mentira universal, en el periodismo, tratar de decir la verdad, es revolucionario”.
A un cuarto de siglo del nacimiento de este medio, van algunos recuerdos de esos inicios, en los que se entrelazaron sueños, audacia, mucha locura y los primeros indicios de rigor periodístico.
Un cuarto de siglo. Dicho así la fecha se densifica. La densidad se vuelve importante si se pone en relación el periodismo de autogestión y el paso del tiempo. Tiene algo de epopeya y de milagro.
El Eslabón surgió de un grupo de muchachas y muchachos estudiantes de periodismo y ciencias políticas que decidieron protagonizar la historia a partir de la construcción de pensamiento crítico, sensibilidad y compromiso social.