¿Cambio de rumbo o cambio de gobierno?
La quinta huelga general contra el ajuste macrista estuvo marcada por la expectativa electoral de cara a octubre.
La quinta huelga general contra el ajuste macrista estuvo marcada por la expectativa electoral de cara a octubre.
A la destrucción del aparato productivo, la baja de ingresos de trabajadores y jubilados, la tragedia social que ya postró a millones, este régimen criminal suma un programa de tierra arrasada, que incluye bombas con retardo.
El crimen organizado no quiere competir con el Estado, quiere reemplazarlo desde la clandestinidad. No desea eliminarlo, porque necesita de sus inagotables recursos. Bonadio, Stornelli y D’Alessio, son peones de esa orga.
La tenencia en pocas manos de las empresas de comunicación masiva, que éstas sean plataformas de otras actividades lucrativas y que estén estrechamente vinculadas al espionaje ilegal, amerita ser legislado y regulado.
La Sociedad Interamericana de Prensa le tiró flores a Macri por su “aporte” a la libertad de expresión. Sus “contribuciones” contrastan con el vaciamiento de medios públicos, cierres, despidos y precarización laboral.
Con un dólar a los saltos y precios por las nubes, en un contexto de mayor desempleo, los sindicatos pretenden cerrar aumentos más elevados con revisiones periódicas para no quedar tan rezagados en la carrera contra la inflación.
Días atrás se suicidó el más famoso de los forenses que en la dictadura avalaron crímenes de lesa humanidad, y el jefe de Gabinete pagó alguna vieja cuenta nombrando a la nieta de Roberto Viola.
Al igual que en la dictadura, las recetas ortodoxas del Fondo y el endeudamiento externo desenfrenado traen a la par un modelo de dependencia económica, con más desocupación y hambre para el pueblo argentino. Logros del macrismo.
Se multiplicaron los despidos y cierre de empresas en un contexto de recesión económica, mientras siguen en caída los ingresos frente a una inflación que acelera. El gobierno apuesta a megatasas de interés para "frenar" al dólar.
En Argentina, las mujeres ganan en promedio 25 % menos que los hombres por igual tarea. Y más de la mitad en edad de trabajar no accede a un empleo formal. La discriminación en un mercado laboral machista avanza con el ajuste.