Tribunales y tribunas
La familia judicial sabe que no forma parte de la nueva oligarquía, pero se considera indispensable para lubricar los engranajes de ese conglomerado agro-mediático-financiero.
La familia judicial sabe que no forma parte de la nueva oligarquía, pero se considera indispensable para lubricar los engranajes de ese conglomerado agro-mediático-financiero.
Sustraer del análisis político el Paro Internacional de Mujeres, además de imposible resultaría canallesco. Lo que se vio y lo que quedó invisibilizado explica en qué cancha se juega el partido contra el patriarcado.
El cinismo de Cambiemos no tiene límites. En el Congreso, Macri ni habló del genocida Menéndez, y tiene sus vergonzosas razones. La oposición haría bien en poner al tope de su agenda el reclamo de libertad a los presos políticos.
"Tenemos que abrevar en los programas revolucionarios que tuvo el movimiento obrero como Huerta Grande, la CGT de los Argentinos o los 26 puntos de Ubaldini", planteó el referente de La Bancaria.
En la 9 de Julio, el gobierno de CEOs vio reaccionar al Frankenstein que creó el Presidente. La primera reacción fue tensar más la cuerda, apoyándose en gremialistas cómplices pero con alergia a las puertas del cementerio.
Ni batalla final ni una marcha más. La movilización del próximo miércoles 21 de febrero será el punto de inicio de un año en el que chocarán dos modelos de país que se excluyen entre sí.
El balance laboral de la gestión del presidente Mauricio Macri es pésimo: menos empleo, mayor desocupación y recorte salarial. La marcha del próximo miércoles y los reposicionamientos sindicales.
Ni Durán Barba puede disimular el desgaste del régimen, y sólo el blindaje mediático sostiene la ficción de un Macri con iniciativa. Cambiemos ya siente la presión que ejercen los gremios y un peronismo que apuesta por la unidad.
El régimen que gobierna a la Argentina desde diciembre de 2015 realmente quiere cambiar de raíz la matriz que desde 1945 persiste en construir un modelo de Nación soberana. Bolivia, la contracara de Aranguren.
Nadie planifica más allá de abril, pero Macri hace chistes que vencen en junio: el Gobierno quiere llegar vivo al Mundial de Rusia. La oposición organiza la quema del mega-DNU en marzo. Susurros en Davos, gritos en la City.