Otro golpe en Brasil
El neoliberalismo y la democracia son incompatibles. Los poderes fácticos brasileños no: van por todo, sin máscaras y con violencia. La Justicia y los medios hegemónicos ahora hacen el trabajo de los militares genocidas.
El neoliberalismo y la democracia son incompatibles. Los poderes fácticos brasileños no: van por todo, sin máscaras y con violencia. La Justicia y los medios hegemónicos ahora hacen el trabajo de los militares genocidas.
La necesidad lleva a algunos sectores del peronismo y el socialismo a lanzar un globo de ensayo que procura testear qué chances existen de conformar un frente antimacrista en la provincia. Nadie convoca al movimiento obrero.
Los ediles peronistas Fernanda Gigliani y Eduardo Toniolli ven necesario la discusión pero en un marco general en donde se incluya a trabajadores y movimientos sociales. Al presidente del Concejo, del PRO, le parece “muy extraño".
El episodio de la infame revocatoria de la visa de Héctor Timerman por parte de EEUU pone de manifiesto, una vez más, el dispositivo sobre el cual se apoya la gobernabilidad del régimen macrista.
La evaluación de la realidad internacional es trascendente a la hora de mirar hacia dentro. En La Señal Medios venimos aquilatando información que orienta conclusiones muy diferentes a las planteadas en los medios concentrados, pe
Con argumentos disímiles, como es natural, por derecha e izquierda le advierten a Macri que su modelo es insustentable. El límite de la olla a presión en la que hierven Lebac, dólar y deuda externa. Por abajo, todo mal.
A pedir del FMI y tal cual reza el manual neoliberal, Cambiemos consiguió recortar subas en los haberes previsionales y, al mismo tiempo, avanzó con su proyecto de reforma tributaria, que reduce aportes patronales.
En la media sanción a la reforma tributaria nacional, Diputados borró el embate contra cooperativas y mutuales. En la legislatura bonaerense, en cambio, avanzaron con la aplicación de Ingresos Brutos al sector solidario.
Es prematuro determinar el costo político real que debió pagar Macri para que el Congreso apruebe las reformas previsional y tributaria, pero es evidente que su régimen ya no desfila a paso de ganso cruzando el Arco del Triunfo.
Macri reedita el escenario que Fernando de la Rúa montó en 2001, cuando intentó institucionalizar el Punguismo de Estado contra los más vulnerables. La resistencia política y gremial lo pararon en seco, al menos hasta el lunes.