Duelo de locos
Como buen genio bien loco que era –bien genio y buen loco también–, Daniel Briguet aceptaba, sin enrosques ni gorjeos, convites tipo aquél a participar de la presentación de una revista como La Diaria de los Psicólogos, que editab
Como buen genio bien loco que era –bien genio y buen loco también–, Daniel Briguet aceptaba, sin enrosques ni gorjeos, convites tipo aquél a participar de la presentación de una revista como La Diaria de los Psicólogos, que editab