La crisis alimenta a las bestias
La devaluación pos electoral dispuesta por el gobierno y exigida por el Fondo le pegó de lleno a los precios y provocó un shock inflacionario, abonando al descontento social frente a la situación económica.
La devaluación pos electoral dispuesta por el gobierno y exigida por el Fondo le pegó de lleno a los precios y provocó un shock inflacionario, abonando al descontento social frente a la situación económica.
La brusca devaluación con impacto en precios, tarifazos y el tope oficial en paritarias provoca una sostenida pérdida del poder adquisitivo de los asalariados. El bajón en la capacidad de compra este año será el mayor desde 2002.
El impacto de la devaluación y los tarifazos están a la vista: la inflación de septiembre llegó al 7%, la más alta desde 2002. Y las proyecciones estiman un 45% para todo el año. Los cierres de fábricas y despidos no se detienen.
En lo que va del año el billete estadounidense acumuló un incremento del 50% y no encuentra techo. Es la subida más fuerte desde la megadevaluación del año 2002. Las nefastas consecuencias para la economía real.