La página que faltaba
Yo no sé no. La seño de lengua, a media mañana de ese jueves ventoso de junio, le dijo a todo el curso de Pedro –uno de los tres séptimos de la Anastasio–: “Saquen el cuaderno de apuntes que dentro de cinco minutos salimos”.
Yo no sé no. La seño de lengua, a media mañana de ese jueves ventoso de junio, le dijo a todo el curso de Pedro –uno de los tres séptimos de la Anastasio–: “Saquen el cuaderno de apuntes que dentro de cinco minutos salimos”.
Yo no sé, no. Con Manuel veníamos de los grandes eucaliptos que estaban pegados a la vía porque la madre de Pedro quería un par de ramas de esos árboles. Junio había arrancado con un frío que mejor prevenir que curar, y para eso l
Yo no sé, no. La obra del 25 se hacía en el salón de actos de la Anastasio Escudero, y Pedro sabía que la piba de barrio Acindar que tanto le gustaba haría de mazamorrera. A él le tocó interpretar a Mariano Moreno.
Yo no sé, no. “Andá a comprar jabón para la ropa”, le dijo la madre, y Pedro salió disparando para que le alcanzara el tiempo. Es que para las dos y media de la tarde había pintado un desafío en la cancha de Cilindro con un equipo
Yo no sé, no. Un viernes, a mediados de mayo, un calorcito inesperado para la altura del año nos invitaba a ganar la calle. A eso del mediodía, ya estábamos con la pelo en la mano escuchando a Manuel que nos decía: “Todavía tengo
Yo no sé, no. En la media tarde de un viernes, estábamos con Pedro jugando un amistoso en la canchita que estaba al lado de la iglesia San Francisquito en el que se le había ocurrido jugar de 5 y por supuesto no agarró una. Menos
Yo no sé, no. El clima del 1º de Mayo ya palpitaba en nosotros y como ese año caería un viernes (último día de semana), a Pedro se le dió por decir: “El último será el primero”.
Yo no sé, no. En la radio la locutora había dicho que después del mediodía el cielo iba a ser ganado por las nubes y para la tardecita la posibilidad de fuertes vientos era muy alta.
Yo no sé, no. Desde el oeste, atravesando el campo, veníamos con Pedro cuando nos abordó una pregunta: ¿estamos saliendo de Triángulo o de Moderno? Era recurrente la confusión que teníamos entre los dos barrios, sólo sabíamos que
Yo no sé, no. Esa tarde, Pedro llegaba al barrio con el interno del 15, cuyo recorrido era sólo por adentro del barrio Carlos Casado. Todo de tierra el recorrido y, aunque la Municipalidad se encargaba de regar esas calles, el fue