Hay que salir
Yo no sé, no. El día que salimos solos, recuerda Pedro, nos fuimos al Parque Independencia y, si bien vivíamos cerca, salimos con mil recomendaciones de nuestros viejos ya que apenas teníamos 6 años. Recuerdo que era un domingo y
Yo no sé, no. El día que salimos solos, recuerda Pedro, nos fuimos al Parque Independencia y, si bien vivíamos cerca, salimos con mil recomendaciones de nuestros viejos ya que apenas teníamos 6 años. Recuerdo que era un domingo y
Yo no sé, no. Cuando éramos pequeños nos divertíamos ocultándonos. La primera vez, recuerda Pedro, fue en en campo en una estancia de Villa Eloisa, donde los viejos estaban trabajando.
Yo no sé, no. Cuando íbamos a tercero, en nuestro curso apareció un compañero nuevo. Era de a unas cuadras de la escuela y recuerdo que muchas veces llegaba tarde a clases por estar “trabajando”, ya que cuidaba unas vacas de un ta
Yo no sé, no. La primera vez que pasamos por al lado de él con mi viejo, al verlo tan alto yo pensé: ¡éste algun día se va a caer! Yo tendría unos 6 o 7 años, era el más alto de los eucaliptos y estaba a 50 metros maso de la vía.
Yo no sé, no. Cuando nos enteramos que íbamos a ir a la Anastasio Escudero, con Pedro nos sentíamos unos privilegiados porque, entre otras cosas, era una escuela nuevita y hecha junto a un barrio de trabajadores de la industria, c
Yo no sé, no. Con Pedro recordábamos que, en un montecito que quedaba a una cuadra de casa, cazamos un jilguerito y un cabecita negra con la trampera. Nosotros no éramos mucho de cazar pájaros, pero esa vez le cuidamos las tramper
Yo no sé, no. Pedro recuerda cuando íbamos a hacer mandados hasta la granja de Zeballos y Rodríguez, a comprar unos artículos de limpieza, y antes de llegar pasábamos por una casa que tenía un gran patio, un limonero y otro árbol
Yo no sé, no. Con Pedro nos acordábamos cuando cerca de la escuela de Acindar veíamos a la imponente (para nosotros) planta de la EPE. No sabíamos si generaba o transformaba energía, lo cierto es que cuando pasábamos por ahí, a la
Yo no sé, no. Con Pedro nos acordábamos cuando pasábamos de primero inicial a primero superior, y encima en diferentes escuelas. A primero superior, lo que sería segundo de ahora, lo hicimos en la Urquiza, la que está al lado de l
Yo no sé, no. Con Pedro nos acordamos cuando el primo Roberto le enseñó a usar los puños, es más: el golpe certero. Roberto había estudiado en la escuela de aviación de Córdoba y tuvo que dejar los estudios por haber sido afectado