Devaluación a la tasa
El nuevo salto del dólar y el aumento de los combustibles acarrean fuertes subas de precios en bienes y servicios, justo cuando están por arrancar las paritarias y el gobierno espera que no superen el techo del 15 por ciento.
El nuevo salto del dólar y el aumento de los combustibles acarrean fuertes subas de precios en bienes y servicios, justo cuando están por arrancar las paritarias y el gobierno espera que no superen el techo del 15 por ciento.
El boleto del transporte urbano de pasajeros, la Tasa General de Inmuebles (TGI) y el estacionamiento medido, que vienen con incrementos de gran impacto, dispararon un fuerte contrapunto con ediles opositores.
La tensión inflacionaria se recalienta en el comienzo del nuevo año al compás de incrementos en la canasta básica y los servicios públicos. La suba de precios y tarifas que auspicia el macrismo se da tras la escalada del dólar.
Rosario, según los relevamientos locales, cerró el 2017 con un aumento de la canasta básica cercana al 29 por ciento. Hay fuertes incrementos en luz, gas y agua para el año que acaba de comenzar.
Suben los servicios públicos, el transporte, los impuestos, los combustibles y hasta del pan. Por ahí van los regalos del 6 de enero en la Argentina macrista. Mientras tanto, bajan la presión fiscal a los exportadores.
El gobierno habilita aumentos y tarifazos que recalientan los precios de fin de año. Se estima que el IPC de diciembre oscilará entre el 2,5 y el 3, mientras se recorta poder de compra en salarios y jubilaciones.
Las políticas de Cambiemos desencadenan cierres de fábricas y plantas industriales, multiplican despidos y recortan poder adquisitivo. De 33 paritarias cerradas, sólo cuatro superan la inflación anual estimada.
Pese a ser el “objetivo más claro” del macrismo, el incremento de precios al consumidor no cesa y cae la capacidad de compra de los sectores populares. La espiral inflacionaria tensa las negociaciones paritarias.