Desde el piso
La oreja izquierda le duele como si la apretaran con algo afilado. Tiene la mejilla derecha aplastada contra el piso del auto. Rubén se descubre pensando en los lados del cuerpo, en sus partes, y en el hecho de estar sudando bajo
La oreja izquierda le duele como si la apretaran con algo afilado. Tiene la mejilla derecha aplastada contra el piso del auto. Rubén se descubre pensando en los lados del cuerpo, en sus partes, y en el hecho de estar sudando bajo
Los últimos domingos de mes eran una fiesta para mí. Sólo por esas tardes hubiese prolongado mi niñez indefinidamente. La costumbre familiar venía desde antes que yo naciese, no les puedo decir cuántos años antes, pero tenía el gr
Mi padre tenía un pequeño carnet de médico de marina. De ajado cuero marrón y un interior en que con caracteres manuscritos se leían sus datos personales, su número de matrícula profesional, una foto que traslucía una bonhomía juv
El repique de piedritas en la polvareda sobresaltó esa mañana a los habitantes de Guirland que, arrullados por el roce de los pétalos, aún dormían en sus pequeños cestos colgantes de seda y hueso. Era el gran bicho bolita, guardi
Me vio entrar al salón despeinada y con la mochila abierta. Tropezar con el mosaico flojo, hacerle una reverencia al profesor y sentarme en el único banco libre, a su lado. Me vio tirar las carpetas al costado de la silla, sacar u
Es recompinche mi tío, el hermano de papá. Me enseña a hacer la plancha en la pile, me sienta sobre sus piernas en el auto como si fuera yo la que manejase, jugamos a Caperucita Roja, y siempre me compra los caramelitos de goma qu
Se levantó a las 4.15 como cada día. Se puso el conjunto azul oscuro que la marca “Arena”, sponsor de la Selección Nacional de Natación, les daba a los entrenadores. Se colgó el silbato y el cronómetro. Frente al espejo, repasó: m
Eran cerca de las dos de la tarde. En nuestro departamento, siempre tan lleno de recuerdos compartidos, de risas y charlas, el silencio pesaba. Llevaba más de media hora sentado en la penumbra frente al baúl de madera. Para mayor
Te dije que no hicieras esas cosas Una princesa se debe a su rebaño Solo es otro amague impresionante Un día todo eso que tiras Habrá vuelto a su lugar. Las perdices suelen huir de los caminos Es como un capitolio en llamas Todos
“Siempre le había gustado eso de tener derecho de vida y muerte” Liliana Heker Tenía ocho años cuando les dijo que quería hacer ese curso. Su madre lo miró con cierta sonrisa de satisfacción, recordando que siete años atrás lo hab