“El que está detrás de todo es Pullaro”
El ex ministro Marcelo Sain y el abogado Juan Lewis coinciden en el móvil político de la causa por “espionaje”, que volvió al ruedo tras dos años de parálisis procesal y mediática.
El ex ministro Marcelo Sain y el abogado Juan Lewis coinciden en el móvil político de la causa por “espionaje”, que volvió al ruedo tras dos años de parálisis procesal y mediática.
El brusco descenso de asesinatos en Rosario, sin cambios estructurales en las agencias de seguridad, lleva a los especialistas a vislumbrar un posible acuerdo de pacificación entre el Estado y el crimen.
Un abogado que considera que el mundo será mejor “cuando todos los días se ejecute un periodista” y la hija de un ex comisario ligado a Traferri son las fuentes de la ampliación de la denuncia contra Edery.
Tras arrasar en las elecciones, Pullaro le pidió al Señor y le agradeció a la policía, a la que calificó de “buena”. Su vínculo con la fuerza y la colonización radical del MPA, al que ahora considera “caro”.
Sain pidió su sobreseimiento en la causa “espionaje” por inexistencia de delito. Investigar no es espiar; un gabinete no es una asociación ilícita. Querellantes con antecedentes y la figura del imputado desaparecido.
Cuando no cómplice, la dirigencia política se muestra resignada ante el poder de los grandes grupos mediáticos, siempre reticentes a transformaciones en favor de los intereses populares.
El departamento Rosario cerrará el año con récord de homicidios. La conducción policial de la Seguridad exhibe exitosos procedimientos sobre cuidacoches. El ideario del ministro y los recuerdos del ex.
Las imputaciones a Sain y su equipo y la lista de querellantes constituyen la foto de la disputa política de los últimos años. Ganadores y perdedores provisorios. Perfiladores buenos y malos.
El pedido de suspensión por 150 días de la fiscal Ferraro, que dejó que se evaporaran millones de pesos y dólares en el caso Oldani, contrasta con la tajante decisión parlamentaria que destituyó a Sain.
La defensa de los sospechados por “espionaje ilegal” pide a gritos el control de un magistrado en la investigación del fiscal Hernández. Pero no consigue. Irregularidades y filtraciones interesadas.