La mordida del verano
En otro tarascón al salario, el macrismo fijó tope del 23% para las primeras negociaciones paritarias de 2019 –un año electoral– y la inflación estimada es del 27%. La pérdida de poder adquisitivo en 2018 fue de unos 20 puntos.
En otro tarascón al salario, el macrismo fijó tope del 23% para las primeras negociaciones paritarias de 2019 –un año electoral– y la inflación estimada es del 27%. La pérdida de poder adquisitivo en 2018 fue de unos 20 puntos.
Todo lo que sirve para ocultar la destrucción del aparato productivo nacional (la industria, el mercado y trabajo argentino) que genera el gobierno de Mauricio Macri, es usado para el montaje de una criminal tarea de encubrimiento
No fue la primera vez que el peronismo pierde una presidencial, pero lo que sí constituyó una novedad en 2015 fue que sea desplazado del poder en ejercicio pleno de sus banderas. Esa crisis condiciona la estrategia electoral.
Cambiemos largó su campaña 2019, luego del G20, con un oído puesto en el “núcleo duro” y otro en el Evangelio según Bolsonaro. La idea es, como se planteó en Brasil, que la agenda pase lejos de los problemas económicos.
Tras la bambolla de la cumbre del G20, Bonadio dejó claro que su única lealtad es a la embajada, y procesó a Rocca y Padoán, dos pesos pesado de la economía real. El modelo de apropiación de activos es continental.
Un ala del régimen cree tener chances de perpetuarse en el poder, pero otra intuye que la caída no se detendrá, y ya se atrincheró. Ambos sectores tienen la íntima convicción de que sus fechorías conducen a la cárcel.
Medios, editorialistas, políticos, gremialistas, redes sociales, todos hablan y especulan en torno a la candidatura de CFK, que deambula entre un prudente silencio y su formidable discurso en el Senado.
Macri exhibió una foto de poder, con Rosenkrantz-Highton, la minoría cortesana. Pero una instantánea estremeció al establishment: la del PJ unido e incorporando jugadores de fuste. Cambiemos pregunta: ¿Hay vida después del G20?
El Indec informó la quinta caída consecutiva de la industria, que trituró 90 mil empleos. Un hogar rosarino necesita $38 mil para llegar a fin de mes. Inflación, caída del consumo, despidos y ajuste salarial aceleran la recesión.
La formación de un frente de salvación nacional se consolida con la incorporación de sectores que dejan de lado vetos que esterilizan toda chance de victoria. El movimiento obrero debe estar representado en ese espacio.