El fujimorismo en pleno complot destituyente
La derecha peruana no se conforma con impedir gobernar a Pedro Castillo: quiere derrocarlo declarando su “incapacidad moral” y ya votó una nueva ley para quitarle más poder al ya debilitado Ejecutivo.
La derecha peruana no se conforma con impedir gobernar a Pedro Castillo: quiere derrocarlo declarando su “incapacidad moral” y ya votó una nueva ley para quitarle más poder al ya debilitado Ejecutivo.
Dos siglos después de que San Martín proclamara su independencia, Perú logró un quiebre histórico para terminar con décadas de devastación neoliberal. Un maestro rural en el poder enciende el odio criminal de los poderes fácticos.
Pese a las maniobras fraudulentas para generar un clima de golpe, el docente, campesino y sindicalista de izquierda Pedro Castillo fue proclamado presidente de Perú. La derecha hará todo lo posible para no dejarlo gobernar.
El maestro rural de izquierda le ganó a la derechista Keiko Fujimori por 50,12 por ciento a 49,87 por ciento. Pero la candidata (con un pie en la cárcel) sigue con las infundadas denuncias de fraude.
El candidato de izquierda sigue primero y Keiko ve alejarse la presidencia pese a la ayuda de los mercados, que producen caos en la economía para castigar al pueblo por no apoyar los intereses de sus verdugos.
Las primeras encuestas daban una ventaja de 20 puntos en favor del candidato de izquierda, Pedro Castillo. Pero el establishment puso sus recursos simbólicos y económicos para apoyar a Keiko Fujimori, que logró achicar diferencias
Francisco Sagasti asumió tras la renuncia de Manuel Merino, exigida por el pueblo peruano movilizado, que enfrentó una feroz represión (que dejó dos muertos) ordenada por el efímero presidente.
EEUU ordenó a los gobiernos cipayos regionales, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Perú, Paraguay, Colombia y México, que aumenten el acoso a Venezuela. Y cumplieron: excluyeron a Maduro de la Cumbre de las Américas.