El desastre ya genera sordos ruidos
La cuerda que Macri y Aranguren pensaron poder tensar hasta el infinito ya se muestra como un frágil hilo a punto de cortarse. El gobierno se ve sacudido internamente por el efecto de sus brutales tarifazos.
La cuerda que Macri y Aranguren pensaron poder tensar hasta el infinito ya se muestra como un frágil hilo a punto de cortarse. El gobierno se ve sacudido internamente por el efecto de sus brutales tarifazos.
Tras el masivo ruidazo nacional, el Gobierno tomó nota de que ya nadie se quiere fumar las fuertes subas de los servicios públicos y prepara una nueva estafa que lo haga parecer sensibile con los castigados bolsillos argentinos.
Empresarios, comerciantes y sindicatos reclaman un tope tarifario y denuncian el impacto de las subas de servicios en la provincia: caída de ventas, pérdida de empleos. Y la rosca de Pascua sin vender.
Las políticas económicas recesivas de Cambiemos castigaron con más fuerza a pequeñas y medianas empresas (pymes) que producen para el mercado interno, sector que padece la caída del consumo popular, los tarifazos e importaciones.
Pese a ser el “objetivo más claro” del macrismo, el incremento de precios al consumidor no cesa y cae la capacidad de compra de los sectores populares. La espiral inflacionaria tensa las negociaciones paritarias.
Mientras el gobierno redujo el tarifazo del gas de más del mil al 400 por ciento, una nutrida protesta nacional se manifestó contra el ajuste macrista. Palabras oficiales para calentar al más manso, pequeña contribución al ahorro